miércoles, 4 de abril de 2018

Juez resuelve sobre un caso de abusos por las expresiones y gestos del menor

En un auto un juez de primera instancia de Barcelona ha acordado como medida cautelar urgente suspender las visitas y comunicación de la menor con su padre, que se llevaban a cabo de forma supervisada, durante dos horas, en un punto de encuentro cercano al domicilio de la menor.



Un juez ha suspendido las visitas de un padre acusado de abusos sexuales a su hija a partir de un informe sobre las microexpresiones faciales y el lenguaje corporal la niña, de seis años, que contradice el dictamen de la Unidad Funcional de Abusos a Menores (UFAM), que estimó que la denuncia no era creíble.

En su escrito, el juez da validez a un informe pericial de microexpresiones faciales y comunicación gestual, con el que se pretendía verificar la credibilidad del relato de abusos sexuales sufridos por la menor o, por el contrario, una posible inducción por parte de su madre, representada por la abogada Antonia Ortiz de Arcos.

En concreto, este informe detalla las "expresiones espontáneas de felicidad" de la niña al ver fotos de su madre y como la menor muestra una mayoría de expresiones de ira, tristeza y vergüenza al narrar los periodos de abusos sexuales presuntamente cometidos por el padre.

Asimismo, acredita la credibilidad del relato de la menor respecto a las vejaciones cometidas por su padre.

Se trata de un informe pericial que realiza un estudio exhaustivo de las microexpresiones faciales y comunicación gestual de las víctimas, que concluyó, en el presente caso, que la menor fue sincera cuando narró los abusos sexuales supuestamente cometidos por el padre y cuando dijo que no quiere volver a verlo.

Según remarca el juez, el relato de la menor es "escaso en su lenguaje verbal" y "muy rico" en el lenguaje no verbal, como expresividad corporal, acciones y gestos, de los que se podría concluir que ha estado involucrada en situaciones de contenido sexual no acorde a su edad.

Para el juez, las "verbalizaciones y gestos" de la menor son "relevantes e indicativas" de "conductas sexuales inadecuadas compatibles con abusos sexuales", por lo que da credibilidad al relato de "tocamientos y prácticas de perversión sexual" narradas por la niña.

Por el contrario, la juez recrimina la "falta de coherencia" en las conclusiones del informe de la UFAM, ya que si bien la menor relató los hechos de conductas inadecuadas, los especialistas de este organismo concluyeron que eran "poco creíbles", aunque no explicaron "de forma objetiva y técnica" por qué lo desestimaron.

Además, también aprecia una "extralimitación" en los informes para avalar los encuentros programados entre la menor y su padre, ya que en ellos se sostenía que la niña mantenía su relato "aleccionada" por su madre, extremo que descarta la pericial sobre las expresiones y los gestos de la niña.

La madre, que había obstaculizado las visitas de la niña con su padre en el punto de encuentro, se exponía a perder la custodia de la menor después de que la Fiscalía le abrió un expediente.

Ante esta tesitura, la madre, a través de su abogada, encargó esta pericial sobre comunicación gestual, que ha permitido ahora que el juez le haya dado la razón y haya anulado las visitas de la niña con su progenitor, al dar credibilidad a las denuncias por abusos sexuales.

http://www.eldiarioalerta.com/articulo/espanha/juez-resuelve-caso-abusos-expresiones-gestos-menor/20180330195458020016.html

lunes, 12 de marzo de 2018

#ElFuegoyLaFuria de Trump contra la ira contenida de Kim Jong-un: lo que sus gestos esconden



La semana pasada, el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó reunirse con su homólogo norcoreano, Kim Jong-un, en lo que será una cumbre histórica que se celebrará el próximo mes de mayo. El «sí quiero» del ocupante del Despacho Oval dejó estupefactos a sus interlocutores e inundó las páginas de los tabloides internacionales durante días, ya que hace unos meses este encuentro habría sido impensable.

Nada más llegar al poder, Trump advirtió de que no sería tan paciente como su antecesor, Barack Obama, con Corea del Norte. Y, desde entonces, la tensión ha ido en aumento: el régimen de Pyongyang no paró de hacer ensayos con misiles y de vanagloriarse de ello a través de vídeos propagandísticos; Washington se remangó la camisa para sacar su músculo bélico y lucirlo ante el resto de potencias militares; y el cruce de amenazas e insultos entre los dirigentes de ambos países se convirtió en una constante.

El pasado mes de agosto, el presidente norteamericano aseguró que, si continuaba amenazando a su nación, el Ejecutivo norcoreano se enfrentaría «al fuego y la furia» estadounidenses. Sin embargo, la agresividad de sus palabras contrastaba con «una gestualidad estática, apagada», que nada tiene que ver con la que suele mostrar en sus apariciones públicas, explica el experto en comunicación verbal José Luis Martín Ovejero en su página web. Cuenta además que sus brazos cruzados no dejaban ni tan siquiera que se le vieran las manos y actuaban como barrera; que inclinaba el cuerpo hacia atrás, dejando entrever «poco compromiso con lo que dice»; que su rostro no reflejaba ira a pesar de la dureza del mensaje que lanza; que lía un guion ya preparado «aunque intentase disimularlo».

En palabras del experto, «la comunicación no verbal chocaba de manera frontal con el mensaje. El lenguaje estaba cargado de agresividad, sin embargo, su comunicación no verbal era recatada, discreta, contenida. Existía una incoherencia total, lo que podría significar que este discurso, o le fue impuesto por otros o, aunque lo hiciera él, no parecía confiar en lo que estaba diciendo. En general, parecía no sentirlo».



Casi cuatro meses más tarde y con dos banderas de Estados Unidos a su espalda, un sardónico Trump tildó de «hombre cohete» y «cachorro enfermo» a Kim Jong-un. En algunos momentos de su discurso, desafiante, sacaba pecho, «algo que se asocia a tratar de ganar más espacio en posiciones ofensivas». Como de costumbre, su mensaje estuvo acompañado «de mucha gestualidad de sus manos»; un tipo de acción que «constata su compromiso sincero con sus palabras». En este caso, al despreciar e insultar a su adversario, el efecto se multiplicó, «dado que sus manos se sumaron a sus palabras». Además, en varias ocasiones sacó a pasear el dedo índice estirado –dedo acusador–, que posee una connotación agresiva.

El presidente norcoreano no tardó en responder a las provocaciones de Trump y, a través de la voz de Ri Chun-hee, la incombustible presentadora de noticias del estado asiático, lo llamó «viejo chocho». Con la pelota en su tejado, en lo que parecía un duelo de (falta de) elegancia, el jefe de Estado norteamericano calificó al norcoreano de «bajo y gordo» –esta vez, vía Twitter–.




Además, para empeorar una relación que parecía estar herida de muerte, Kim Jong-un ofreció un discurso de Año Nuevo en el que repetía, por enésima vez, sus amenazas a Estados Unidos. Rodeado del símbolo de la hoz y el martillo, tras un enorme atril, ante siete micrófonos ordenados a la perfección y sin más objetos que distrajeran la atención de lo importante («el líder y la ideología que representa»); aseguró que le bastaba pulsar un botón para arrasar el país norteamericano.

Martín Ovejero afirma que en la puesta en escena «todo era a lo grande». También expone que, a diferencia de Trump, el dirigente asiático prescindió de aspavientos y «parecía firme y tranquilo en su discurso», aunque –por contra– «su cuerpo oscilaba [se balanceaba] de derecha a izquierda, cargando su peso en una u otra pierna». A pesar de haber llegado con folios, no les echó el ojo «y mantuvo una mirada directa que nunca descendía». «Hablaba a golpes de voz, algo también asociado a la firmeza en las propias ideas que se transmiten y que se quieren remarcar, como el subrayado o la negrita en un texto escrito», cuenta el experto. Y, al mencionar a Estados Unidos, en su cara asomó «una microexpresión de ira».

Arenga a las tropas
También es importante analizar cómo se dirigen a sus tropas, de las que tanto presumen, ambos mandatarios. Para conmemorar el 70 aniversario del Ejército norcoreano, se organizó un desfile militar, justo antes de que los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en la vecina Corea del Sur, dieran el pistoletazo de salida. Para la ocasión, Kim Jong-un leyó un discurso, palabra por palabra, «lo que lo hizo más solemne, pero a la vez menos emotivo», señala el experto en comunicación no verbal, quien además añade que «la imagen de sus altos mandos militares, de la tropa y del público era la de un solo hombre. Nadie destacaba, nadie era diferente. La idea que se transmitía era la de que si el país ataca o se defiende no van a existir fisuras». También indica que «todos los mandos superiores y otros miembros del Ejército eran hombres. Las mujeres que salían en estas escenas o estaban entre el público o eran las que tocan instrumentos musicales en el desfile».

La escena es diametralmente opuesta a la que protagonizó Trump en el –también– 70 aniversario de las Fuerzas Aéreas estadounidenses: «La imagen era la del valor a las diferencias y a la libertad individual. Aunque todos son militares, aquí se distinguían personas de razas diversas, hombres y mujeres en plano de igualdad, en distintas posiciones corporales: unos miraban a Trump pero otros no, unos sacaban fotos con sus móviles y otros solo escuchaban el mensaje». Martín Ovejero agrega que el magnate no leyó el discurso, «una –al menos aparente– improvisación que lo hizo más cercano a quienes le escuchaban». «Si bien, su falta de gestualidad en este acto nos indica que estaba muy preparado y midiendo sus palabras», concluye el experto.

http://www.abc.es/internacional/abci-lenguaje-no-verbal-fuego-y-furia-trump-contra-contenida-jong-un-gestos-esconden-201803122244_noticia.html


“Tienes cara de…”: lo que nos dice el rostro



Alegría, asco, ira, miedo, sorpresa y tristeza. Son sentimientos que se manifiestan en nuestro rostro y a la vista de los demás. Son cotidianamente reconocibles en cuestión de milisegundos. Detectar estas emociones faciales es una capacidad de lo que en psicología se conoce como ‘Teoría de la Mente’, una habilidad para inferir estados mentales en las personas que nos rodean.

En función de esto, un estudio de la Universidad de Flores (Argentina) se propone adaptar localmente la Batería de Lectura de la Mente en el Rostro, originaria de Cambridge, Inglaterra, y así establecer normas y validar esta tarea de reconocimiento emocional, en cuyo rendimiento tienen incidencia variables como el sexo, la edad y el nivel educacional. Para ello, se administrará a 150 adultos jóvenes y 150 adultos mayores sin patología una versión traducida y adaptada de esta prueba. Se les mostrarán cincuenta videos, más dos de prueba, en los que distintos actores de diferentes edades, etnias y sexos representan una emoción. Los participantes deben elegir, entre cuatro opciones, cuál de ellas se ajusta mejor al video mostrado.

“La Teoría de la Mente –explica el psicólogo Pablo Gómez, director del proyecto– no es simplemente una teoría, sino una habilidad, así como la memoria o la atención, que nos permite representar los deseos, las creencias y sentimientos de los demás con independencia de los propios”.

Según el investigador, la lista de emociones básicas y los criterios para catalogar una emoción como tal varían. Una de las clasificaciones más extendidas es la de Paul Ekman, psicólogo norteamericano pionero en este campo, que sostiene que las emociones básicas son aquellas de expresión universal, innata, y que no contienen otras emociones como parte. Allí aparecen las citadas anteriormente: alegría, asco, ira, miedo, sorpresa y tristeza. Por el contrario, científicos escoceses plantearon recientemente que las emociones básicas no son seis sino cuatro, dado que consideran que el miedo y la sorpresa, así como la ira y el asco, comparten movimientos faciales y pertenecen a la misma categoría.

“Con las emociones secundarias –amplía Gómez– pasa algo similar, en cuanto a que no hay un criterio uniforme pero se acepta comúnmente que son aquellas que surgen de la combinación de emociones básicas y su expresión está más moldeada por el ambiente. Por ejemplo, Robert Plutchik, otro especialista, sostiene que el susto sería la combinación de miedo y sorpresa, mientras que la mezcla de tristeza y sorpresa daría decepción”.

La nueva batería ya está íntegramente traducida, tomando de referencia las dos versiones argentinas anteriores, y los investigadores comenzaron a administrarla en sus grupos de estudio. Con datos parciales, se revisarán nuevamente los estímulos y las opciones de respuesta ofrecidas a los participantes. El objetivo es que esta adaptación y sus normas estén disponibles, tanto para uso clínico como para investigación.

Si bien el proyecto de UFLO transita su etapa inicial, los investigadores advierten algunas particularidades desde el punto de vista de los estímulos. Por ejemplo, reconocer emociones en rostros de personas mayores es más difícil, dado los cambios en la musculatura y la presencia de arrugas. Asimismo, también está descripto que es más sencillo reconocer emociones en rostros de personas de nuestro mismo rango etario, siendo más difícil para adultos mayores reconocer jóvenes, y viceversa. “Varios estudios indican que hay menor activación en la amígdala cerebral –órgano central para la detección de emociones– de los adultos mayores, en comparación con los adultos más jóvenes, cuando se ven expresiones emocionales, especialmente ante emociones negativas. Algunos argumentaron que las dificultades en el reconocimiento emocional entre adultos mayores podrían deberse a cambios relacionados con la edad en el volumen del cerebro social, particularmente en las áreas frontales y temporales”, explica Pablo Gómez.

“Excluimos participantes con enfermedad neurológica o psiquiátrica, que no sean de habla hispana, así como a aquellos con dificultades severas en la comprensión de consignas, o que no hayan podido completar la tarea”, agrega el especialista.

Dada su relevancia como factor mediador entre los aspectos cognitivos y la adecuación social del individuo, la cognición social es actualmente un foco importante de investigación y su tratamiento en nuestro país es toda una novedad. “El desarrollo de normas locales contribuye al diagnóstico y seguimiento de patologías que presentan alteraciones en Teoría de la Mente, así como una correcta valoración de estos déficits abriría la posibilidad a un abordaje terapéutico más puntual y efectivo”, señala Gómez. De todas maneras, la Lectura de la Mente en los Ojos “adaptada” no resultó tan distinta de la original inglesa. “Siempre me gustó pensar que los latinos somos más cálidos que los británicos y que por eso tendríamos un mejor desempeño en este tipo de tareas, pero la evidencia no parece demostrarlo”, cierra el psicólogo. (Fuente: Argentina Investiga)


http://noticiasdelaciencia.com/not/27721/-ldquo-tienes-cara-de-hellip-rdquo-lo-que-nos-dice-el-rostro-/


martes, 6 de marzo de 2018

El reconocimiento facial podrá leer las emociones de tus empleados


La tecnología de reconocimiento facial nos permite pagar el almuerzo, desbloquear un teléfono e incluso puede hacer que nos arresten. Actualmente, esa tecnología está avanzando hacia una nueva dirección: los algoritmos no sólo están aprendiendo a reconocer quiénes somos, sino también lo que sentimos.

La llamada tecnología de reconocimiento de emociones está en sus comienzos. Pero las compañías de inteligencia artificial (IA) afirman que la tecnología tiene el poder de transformar el reclutamiento.

Sus algoritmos, según dicen, pueden descifrar cuán entusiasta, honesto o dinámico puede ser un solicitante de empleo, y ayudar a los empleadores a descartar candidatos con características indeseables. Los empleadores, incluyendo a Unilever, ya están comenzando a utilizar la tecnología.

Human es una compañía “startup” con sede en Londres, fundada en 2016, que analiza aplicaciones de trabajo basadas en video. La compañía afirma que puede detectar las expresiones emocionales de posibles candidatos y relacionarlas con rasgos de personalidad. Sus algoritmos recopilan la información al descifrar expresiones faciales subliminales cuando el solicitante responde preguntas.

Un entrevistador tendrá prejuicios, pero con la tecnología no juzgan la cara sino la personalidad del solicitante"
Yi Xu, fundadora y directora ejecutiva de Human
Human le envía al reclutador un informe que detalla las reacciones emocionales de los candidatos a cada pregunta de la entrevista, con puntajes en relación con características que especifican cuán “honesto” o “apasionado” es un solicitante.

“Si el reclutador dice: ‘Estamos buscando al candidato más curioso’, pueden encontrar a esa persona comparando los puntajes de los candidatos”, declaró Yi Xu, la fundadora y directora ejecutiva de Human.

Los reclutadores aún pueden evaluar a los candidatos durante una entrevista de la manera convencional, pero existe un límite en cuanto a la cantidad de candidatos con la que pueden reunirse o en cuanto a la cantidad de aplicaciones en video que pueden ver. Xu ha comentado que la tecnología de reconocimiento de emociones de su empresa ayuda a los empleadores a sondear un grupo más amplio de candidatos y a preseleccionar a personas que tal vez no hubieran considerado.

“Un entrevistador tendrá prejuicios, pero con la tecnología no juzgan la cara sino la personalidad del solicitante”, comentó ella. Uno de los objetivos, afirmó, es superar la discriminación étnica y de género en la contratación.

Frederike Kaltheuner, asesora de políticas sobre innovación de datos en Privacy International, una organización de campañas global, está de acuerdo en que los entrevistadores humanos pueden ser parciales. Pero ella ha dicho que: “Los nuevos sistemas conllevan nuevos problemas”.

El mayor problema es el relacionado con la privacidad y lo que ocurre con los datos una vez que se analizan. Ailidh Callander, una oficial legal en Privacy International, dijo que no está claro si los datos utilizados para entrenar a los algoritmos de reconocimiento de emociones -como los obtenidos durante las entrevistas de trabajo basadas en video- cuentan como “personales” y si se aplica la legislación de privacidad de datos.

En la década de 1970, los psicólogos estadounidenses Paul Ekman y Wallace V. Friesen desarrollaron una taxonomía de las emociones humanas llamada Sistema de Codificación de Acción Facial (FACS, por sus siglas en inglés). Usando el sistema, un especialista en el FACS puede detectar si una sonrisa es sincera o no simplemente analizando una fotografía. A la inteligencia emocional artificial se le enseña a interpretar expresiones faciales de forma similar.

Ekman, quien actualmente dirige el Paul Ekman Group, una empresa que capacita a especialistas en reconocimiento de emociones, declaró que el logro de una inteligencia emocional artificial confiable basada en sus métodos es posible. Pero él agregó: “Nadie ha publicado investigaciones que demuestren que los sistemas automatizados son precisos”.

Declaró que incluso si la inteligencia emocional artificial fuera posible, las personas que interpretan los datos, en este caso los empleadores, también deberían recibir capacitación para descifrar correctamente los resultados. “El FACS puede decirte que alguien está apretando sus labios, pero esto puede significar diferentes cosas según la cultura o el contexto”, comentó.

Las personas difieren en su capacidad para manipular sus emociones con el fin de ‘engañar’ al sistema, y Ekman apuntó: “Si las personas saben que las están observando, cambian su comportamiento”. Aquellos a quienes se les dice que sus emociones serán analizadas se cohíben.

Según HireVue, Unilever ha ahorrado 50 mil horas de trabajo durante 18 meses desde que puso gran parte de su proceso de contratación en línea y comenzó a usar la plataforma de entrevistas basada en vIdeo. HireVue integró la tecnología de reconocimiento de emociones a su servicio hace aproximadamente dos años y le vendió su servicio a Unilever.

“Los reclutadores tienen la oportunidad de dedicar su tiempo a las mejores personas en lugar de a quienes lograron pasar por la revisión del currículum”, comentó Loren Larsen, el director de tecnología de HireVue, con sede en Salt Lake City. “Tú no eliminas a la persona adecuada porque fue a la escuela equivocada”.


martes, 21 de junio de 2016

Cómo recibir a un nuevo compañero de trabajo

La forma con que recibimos a un nuevo miembro del equipo condicionará nuestra relación futura y será de agradecer por su parte una amable introducción.


Los secretos de la comunicación no verbal

Una interesante conversación en la que desvelan algunos de los secretos y las claves de cómo el comportamiento no verbal condiciona nuestra forma de comunicarnos: la importancia de la primera impresión, la influencia de las neuronas espejo o el poder de la imitación, son algunos de los temas abordados en esta interesante charla que te introducirá en un mundo apasionante.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Lo que el lenguaje corporal dice en una entrevista laboral

Alrededor del 93% de una plática entre dos personas está compuesto por el lenguaje no verbal, de acuerdo con datos de la Society for Human Resourse Management. Esta cifra revela que la gesticulación y la postura corporal, entre otros factores, son determinantes para la elección de un candidato durante una entrevista de trabajo.
La especialista en Recursos Humanos del portal de empleo Bumeran, Ivonne Vargas Hernández, enlista algunas actitudes de comunicación no verbal que pueden desconcertar al reclutador en el desarrollo del encuentro:

1. Manotazos que distraen

Mover las manos constantemente o distraerse con un objeto, como tocar la mesa con una pluma para disminuir el nerviosismo, crea distracción en el entrevistador. Los movimientos de manos funcionan bien para profundizar una idea, dar fuerza a las palabras o señalar un ejemplo.

2. Brazos cruzados

Cuando la persona esquiva continuamente las miradas o toma esta posición durante la plática se genera una imagen de inseguridad y poca apertura en personalidad. Una mirada firme, lo cual no implica que sea retadora, refiere respeto y seguridad en los argumentos que se presentan para querer ocupar un puesto, precisa Ivonne Vargas.

3. Distracción

En la entrevista es necesario prestar atención cuando el reclutador invita al candidato a hablar de sí. Apoyarse demasiado atrás, por ejemplo, refiere falta de interés. La sugerencia es conservar una postura cómoda, que no implique acomodarse varias veces; esto último denota aburrimiento, desinterés.

4. Expresar seriedad

El 50% de los empleadores intuye en los primeros cinco minutos si la persona puede continuar en un proceso de entrevistas de trabajo por la actitud con que inicia la conversación, dice el informe publicado por la Sociedad de Recursos Humanos en Estados Unidos.
Empezar con una sonrisa, que puede repetirse a lo largo de la plática, a excederse en muecas de seriedad, marca la diferencia sobre un candidato. Este elemento refiere amabilidad y, por consiguiente, da mayor oportunidad a crear empatía.

Cuida el lenguaje

- Sonríe desde el inicio crea una percepción de apertura.
- Haz contacto visual facilita la comunicación y da señales de interés.
- Modula la voz, subiendo ligeramente el tono, es ideal para enfatizar un ejemplo de tu trabajo.
- Evita mirar hacia abajo, demuestra poco interés sobre lo que indica el reclutador.
- Evita jugar con el cabello denota inseguridad.
- Evita palmas de las manos cerradas, refiere poca apertura, molestia.


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